By Alexa Hernandez

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Nigeria es un país muy rico, no en vano es uno de los países petroleros de África, sin embargo, la situación económica desfavorable continúa. De acuerdo con datos de la ONU, Nigeria cuenta con gran cantidad de oro, estaño y carbón; y tiene el manglar más grande del planeta. Sin embargo, eso no ha sido suficiente para que haya paz en el país, al contrario, el país vivió tres días de gran violencia que ha crecido a niveles internacionales.

Las manifestaciones en el país se dieron a cabo en octubre, cuando la población se reunió para protestar en contra de los abusos policiacos que se habían vivió en la capital (Lagos). De acuerdo a las voces sociales, ellos acusaban que la policía abusaba en motivos de corrupción, golpes y violaciones. Las manifestaciones comenzaron a ser pacíficas, sin embargo, la misma policía comenzó a tratar de pararlos, lo que terminó en golpes. Las manifestaciones comenzaron a intensificarse, como medida de seguridad algunos civiles comenzaron a llevar palos para poder defenderse, lo que provocó que ahora no sólo la policía se hiciera cargo, sino que el Ejército los parara.

 En tanto, el Ejército comenzó a hacerse cargo de las manifestaciones, la molestia en Amnistía Internacional comenzó, así como el enojo en la población. Se puede entender la presencia de los militares como una forma de espanto psicológico a los protestantes, sin embargo, no fue así. Su presencia sí estuvo llena de represión. Salieron para marchar en Lekki, un estado federal al sudeste de Nigeria, donde los disparos comenzaron, así los cuerpos comenzaron a caer; lo más trágico fue que hay videos de ello y el gobierno nigeriano ha negado que haya habido disparos. La población denunció que los cuerpos fueron desaparecidos, lo cual tiene sentido por dos razones: a) Los vídeos prueban el asesinato pero nadie encontró a las víctimas; b) El informe firmado por Femi Adesina, mano derecha del presidente, no mocionó ninguna presencia de autoridades en Lekki.

Por su parte, el presidente Muhammadu Buhari anunció que él no tuvo que ver con la orden para que los castrenses estuvieran en las calles. Sin embargo, él es el comandante en jefe, toda acción u operación de ese grado tuvo que haber sido aprobada por él. Una parte de la población estaba creyendo que en realidad el presidente no estaba relacionado, pero la declaración de Obasanjo, unos de los expresidentes, cambió el cauce. Él como ex mandatario aseguró que ese tipo de acciones sí se hacen con permiso presidencial, lo cual era imposible que Buhari sea inocente.

Posteriormente con la presión de los órganos internacionales, los vídeos difundidos en redes sociales y los cuestionamientos en los medios de diferentes países, el presidente aceptó que sí hubo acto violento, el cual dejó el saldo de 51 civiles, 11 policías y siete soldados. En el mismo mensaje, Buhari continuó deslindando de la orden.  A la par, el comisario de la policía de Lagos acepó que había detenidos por manifestarse, tenía un informe con 520 acusados de vandalismo, esto tras la quema de 17 comisarías y más edificios públicos.

Pero esto no terminó allí, comenzó la censura en la prensa, esto por medio de multas que ha impuesto el gobierno a tres cadenas televisivas por hacer un trabajo poco profesional de la cobertura en las manifestaciones. Donde acusó que el uso de su discurso e imágenes estaban motivando a seguir con la violencia. Por su parte las televisoras dijeron que ellos sólo publicaban lo que estaba pasando en Nigeria, no estaban incitando a la lucha, simplemente estaban publicando una parte de la realidad, que quedará como acontecimiento histórico. La población aplaudió la declaración de las empresas y dijeron estar orgullosos de su postura. Por otro lado, las redes sociales han sido parte del movimiento, donde algunos perfiles escriben: Profesión, edad y dicen estar orgullosos por luchar en contra de la represión. Esto con el fin de que la población se entere que no son pagados como se estaba rumorando. Al contrario, muchos de los manifestantes tienen grados universitarios y son de varias disciplinas.

Este rumor nació porque los que comenzaron el movimiento son parte del partido Democrático de la Juventud Nigeriana, el cual actualmente no cuenta con un registro oficial, pero que ha ido cobrando fuerza por su postura libertaria y esperan su registro en tres años. Este escenario se ve complicado, después de que el presidente se pronunciara en contra de ese partido y públicamente haya aceptado su repudio hacia ellos.

Por último, se anunció otra forma de control contra los manifestantes, ésta fue por vía financiera. De acuerdo a una aceptación del Tribunal, el Banco Central de Nigeria congeló las cuentas bancarias de algunos participantes de las manifestaciones, los cuales el gobierno ubicó como los líderes. La justificación de las suspensiones de cuentas fue que estaban reportadas de mal uso o los titulares estaban vinculados con delitos de robo y extorción; situación que fue publicada en Twitter, donde algunos cuentahabientes anunciaban que ellos nunca habían enfrentado algún juicio, ahora ya tienen crímenes en su contra.

Como se puede notar, la situación de Nigeria es sumamente criticable, por un lado, tienen un presiente que hace uso de las Fuerzas Armadas para tener control, un Tribunal de Justicia que acepta las propuestas del presidente y una policía que inculpa sin pruebas. Es cierto que Nigeria es un país muy lejano de México, y que nuestras relaciones diplomáticas tienen 44 años y el país africano es un gran importador de tequila, sin embargo, se comparten algunas situaciones negativas, como las fallas en el sistema de justicia y el encubrimiento entre las autoridades en cuestiones de seguridad. ¿O cómo lo ven ustedes?


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Acerca de autor: Alexa Hernandez es egresada de la licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública por la FCPyS de la UNAM. Mismo lugar donde fue docente auxiliar del Centro de Estudios de Relaciones Internacionales.