By Diego Lavalle

Correo: diegolavalle@politicaladvisorsapc.com


Aunque el bloque opositor tenga algunos logros de organización en el término legislativo, existe una crisis evidente en su consolidación hacia el 2024, ya que no tiene aún un rostro unánime y tampoco puede presumir de un posicionamiento claro, pues ese hashtag que se hizo viral en su momento de #haytiro por parte de la oposición resultó controversial.

Algunos políticos han hecho público su interés por ser el candidato de la oposición; en las cartas del partido blanquiazul se barajan las siguientes posibilidades: el Diputado Federal Gabriel Quadri, quien ya participó en una elección presidencial, Juan Carlos Romero Hicks, también Diputado Federal y ex Gobernador del Estado de Guanajuato, Damián Zepeda Vidales, Senador de la República y ex presidente nacional del PAN.

Por otra parte, Alejandro Moreno Cárdenas, presidente del PRI, mencionó como posibles candidatas a Claudia Ruiz Massieu y Beatriz Paredes Rangel, políticas de una gran trayectoria, también actualmente Senadoras.

Todos estos posibles candidatos a la presidencia cuentan con preparación, buenas ideas, elocuencia y carisma (según algunas opiniones), sin embargo, son conocidos más por los entusiastas de la política que por el electorado general, existe un espacio entre lo mediático y lo territorial que no se ha podido aterrizar.

Los videos en un formato de national geographic que rayan en lo críptico de Ricardo Anaya Cortés no tienen el alcance esperado. Se ha desgastado su discurso. Hasta el momento no existe otro liderazgo natural que pudiera crear acciones de posicionamiento y de paso ayudar a los problemas internos que viven los tres partidos de la coalición opositora.

A finales del 2020 algunos medios publicaron que José Antonio Meade podría ser seleccionado para un espacio como Diputado Federal plurinominal, si el economista se afiliaba al PRI. Esta incorporación hubiera significado una opción más para el partido tricolor ahora combinado con el PAN y el PRD. Una opción popular debido a su pasado como secretario en varios rubros y como candidato a la presidencia.

“Pepe” ha sido en múltiples ocasiones secretario de estado y puede explicar con palabras más exactas la ruta a seguir, contemplando errores y aciertos en el quehacer público. Él como persona refleja buena impresión, por ejemplo, fue invitado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador a desayunar, mientras Ricardo Anaya, salió del país por un proceso judicial.

El problema es que, sobre la transición del Poder Ejecutivo en 2024, lo único que llega a ser noticia y tendencia es cuando se habla del destape de alguien más que aspire a ser la candidata o el candidato del Movimiento de Regeneración Nacional, estas especulaciones y posibilidades son las que ocupan la mente de los analistas. Por ejemplo, se critica el comportamiento de las desastrosas elecciones internas de MORENA, pero aun con todo y lo penoso del proceso son noticia las acciones del partido. No se puede ignorar que hay gente peleando por militar en el movimiento fundado por el Presidente López Obrador.

En el régimen actual, irrefutablemente se ha visto persecución política, censura, poco respeto a la división de poderes, entre otros problemas de gobernabilidad que pudieran atentar a la democracia y libertad de expresión. Tal vez por esta razón pudiera existir una operación política discreta, por ejemplo: que detrás del telón, en algún búnker ya se discuta sobre si Enrique de la Madrid es el candidato ideal porque su apellido es cálido, de fácil pronunciación por la sílaba ‘’ma’’ de mamá, u otros temas de carácter mercadológico.

Independientemente del respeto a los tiempos, si la estrategia oculta es por temor a la fabricación de algún delito por parte del gobierno actual, podría entenderse, el problema es que esto es solo una suposición y no se puede leer con claridad la ruta de la coalición opositora.

Por información filtrada se sabe que cuando la coalición realiza ciertos acercamientos territoriales existe una preocupación por el partido en el poder, no están tan despreocupados como dicen, pero la alianza VaxMéxico debe consolidar un proyecto robusto, con ruta de País, ofertando el cambio adecuado y pertinente, sin espacios para la anomia y el ego, debe presentar la mejor opción y tendrá que ser un fenómeno vertiginoso, hay una oportunidad, pero primero…

La oposición necesita ser noticia.


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Acerca de autor: Diego Lavalle es politólogo egresado del Centro Latinoamericano de Estudios Superiores.

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