¡Conmigo o contra mí!

By Ángel Urbano

Correo: a.urbano@politicaladvisorsapc.com


Durante la conferencia del día siete de junio desde Minatitlán y posteriormente en la conferencia del ocho de junio, el presidente López Obrador de una forma radical dijo:

“Es tiempo de definiciones, no es tiempo de simulaciones, o somos conservadores o somos liberales, no hay para dónde hacerse, o se está por la transformación o se está en contra de la transformación del país; se está por la honestidad y por limpiar a México de corrupción o se apuesta a que se mantengan los privilegios de unos cuantos”

Esta postura tan radical es bastante incomoda para propios y extraños, tomando en cuenta que  en estos momentos, en los cuales el país se encuentra en una crisis por la pandemia,  las medidas que se han tomado por parte del gobierno no han caído del todo bien, pues generan más incertidumbre que confianza o seguridad,  muestra de ello son las diferencias que se han tenido entre los expertos de diferentes sectores, tanto públicos como privados con el Presidente López Obrador,  debido a que no todas las acciones y medidas tomadas han sido las más viables, ni las que más han beneficiado a la sociedad; por lo que tanto simpatizantes y no simpatizantes han puesto en duda las capacidades del gobierno actual; debido a esto se ha criticado el actuar y la falta de criterio al tomar decisiones, algunas críticas se han realizado con fundamentos válidos, mientras que otras no presentan fundamento que las respalde, sin embargo,  ninguna crítica ha sido vista con buenos ojos por parte del Gobierno Federal,  por el contrario, se ha tornado intolerante y cerrado, llevando a una postura demasiado radical, e inclusive de una forma paranoica, tomando cualquier opinión como un ataque.

¿En dónde quedamos los ciudadanos que estamos a favor de un cambio, de eliminar la corrupción, de un México mejor, pero no estamos a favor del planteamiento actual?, en pleno año 2020, el pensar y actuar de una forma más crítica, se convierte en estar en contra del presidente, es necesario un México en el que sus ciudadanos tengan la libertad de opinar y  expresar sus ideas, sus creencias y su postura con la libertad y la responsabilidad que necesita nuestro país para lograr un verdadero cambio.

En este sentido, no se debe solamente polarizar en lados opuestos, no todo es blanco o negro, deben aceptarse las opiniones y observaciones basadas en fundamentos válidos, no ser un gobierno intolerante, preocupado sólo en sus intereses y no en el bienestar de los ciudadanos.

¿La realidad de México es mayor que la fantasía que planteaba el actual gobierno?, el fin de todo gobierno es el bien público, según John Locke, sin embargo, por el momento no se está cumpliendo con el propósito que plantea Locke, por lo tanto, la pregunta necesaria es ¿se terminó la luna de miel?, ¿por el momento la crisis y la realidad están superando al actual Gobierno?

 El planteamiento de estar o no estar, no es la forma, no puedes limitar las ideas, ni la opinión, ya que se debe hacer valer los derechos a la libre expresión, libertad de opinión y la libertad de pensamiento, siempre y cuando se haga de una forma crítica y fundamentada, sin afectar a terceros, pero sí realizando una perspectiva real de la actualidad en México.

¿Son señales de la poca capacidad de Gobierno? o ¿Señales del comienzo de un Gobierno dictatorial? 


Acerca del autor: Ángel Urbano estudiante de Derecho en la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Azcapotzalco.

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1 comentario

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  1. Bueno, todo indica que la censura está en otros lados…

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