By Omar Barragán

Correo: omar.barragan@politicaladvisorsapc.com


La Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo Metro (STC) de la Ciudad de México, fue el gran proyecto desarrollado por el Lic. Marcelo Luis Ebrard Casaubón, quien fue Jefe de Gobierno del Distrito Federal (hoy Ciudad de México), entre 2006 y 2012, es el actual secretario de Relaciones Exteriores o Canciller del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Este gran proyecto fue concebido al inicio de aquel sexenio de gobierno local, que coincidió con la administración federal de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa. La Línea 12 es la duodécima línea del Metro de la Ciudad de México y la segunda en emplear sistema de rodadura férrea en dicho sistema de transporte, después de la Línea “A”, que fue inaugurada en 1991 y que corre de Pantitlán a Los Reyes-La Paz en el Estado de México.

En diciembre de 2006, el gobierno de la capital de México encabezado por Ebrard, anunció la posible construcción de una nueva línea del Metro, para atender la demanda de servicio de transporte público al sur de la Ciudad de México. El 29 de julio de 2007 se aplicó una encuesta denominada Consulta Verde a través de la cual se preguntó a la población capitalina sobre su punto de vista al respecto, particularmente en lo referente a transporte público, manejo del agua, medio ambiente y el trazo de la nueva línea de transporte eléctrico con trenes de alta velocidad.

El 8 de agosto de 2007 se presentó el proyecto de manera oficial ante la población con el nombre de Línea 12: línea dorada, la línea del Bicentenario, porque había una euforia por celebrar los doscientos años del inicio del movimiento por la independencia de México y los 100 años del inicio de la Revolución Mexicana, en este estilo de rescate histórico un tanto exagerado y con un gran despliegue de recursos financieros de parte de los gobiernos tanto federal, como locales.

La construcción de este medio de transporte fue llevada a cabo por: Empresas ICA, SAB de CV, Alstom Transport, SA, Alstom Mexicana, SA de CV y Carso Infraestructura y Construcción, S.A. de C.V., quienes firmaron contrato con el Gobierno del Distrito Federal “el cliente” el 17 de junio de 2008. Todo parecía ir sobre ruedas, como el propio metro, empresas nacionales y una extranjera (de Francia, es decir, Alstom), por lo tanto, era el gran proyecto del gobierno de izquierda en la capital de México.

El proyecto final consideró la construcción de una vía de longitud total de 24.48 km, de los cuales 20.28 km son para el servicio de pasajeros y 4.2 km para servicio de mantenimiento. La vialidad es de oriente a poniente. El formato de vialidad es el siguiente: 2.83 km en modo superficial, 12.07 km en viaducto elevado, 2.81 km en cajón subterráneo y 6.77 km en túnel profundo, un proyecto mixto, es decir, que abarca las cuatro modalidades en las que puede circular un metro de manera convencional.

Hubo cambios importantes en trazos, rutas, nombres de estaciones, procesos constructivos y cumplimiento de fechas de entrega, lo cual retrasó casi un año la inauguración. En un primer momento, Ebrard indicó que se podría abrir en 2010, para conmemorar las celebraciones bicentenarias de inicio de independencia, después hubo retraso hacia fines de 2011 y finalmente, en octubre de 2012, se logró arrancar la operación de la magna obra recién terminada.

Entre diciembre de 2012 y marzo de 2013 se anunció la posible ampliación de la línea 12 hacia el poniente, para conectarla con la línea 1, que corre de Observatorio a Pantitlán, mediante una conexión entre Observatorio y Mixcoac. Esta propuesta fue aprobada el 7 de septiembre de 2013 por el entonces secretario de Comunicaciones y Transportes del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto (2012-2018), Gerardo Ruiz Esparza (qepd). Para entonces, el jefe de gobierno capitalino era el Dr. Miguel Ángel Mancera Espinosa, quien por cierto llegó el cargo por ayuda de Marcelo Ebrard, su antecesor y principal promotor de la obra en comento y actualmente es Senador de la República.

El 8 de julio de 2015, el Gobierno del Distrito Federal anunció que el consorcio conformado por Promotora y Desarrolladora Mexicana, Proacon y Desarrollo de Terracería ganó la licitación para construir la ampliación de la línea 12 de la estación Mixcoac hacia la estación Observatorio de la línea 1. El tramo tendrá una longitud de 3.5 km, un costo de 19,439 millones de pesos y se construirían dos estaciones: Valentín Campa y Álvaro Obregón, para lograr la conexión con la terminal Observatorio, sin embargo, problemas presupuestarios condujeron a la suspensión de la obra referida.

Semanas antes de su inauguración, se detectó un desgaste anormal de los rieles en dos curvas del tramo elevado, por lo que se tuvo que hacer un reperfilado y sustituir 900 metros de riel, lo cual ya mostraba parte de las irregularidades del proyecto en cuanto a su estructura. El 26 de julio de 2013, una porción del techo de plafón de la estación Hospital 20 de noviembre colapsó y se precipitó a las vías, provocando la interrupción del servicio por algunos minutos, no se reportaron personas lesionadas, sin embargo, el servicio fue suspendido de la estación del incidente a la terminal Mixcoac; para esta fecha, la línea tenía casi 9 meses de haber iniciado operaciones de manera oficial.

Entre marzo de 2014 y octubre de 2015, hubo una suspensión en una parte del tramo de la línea, entre Tláhuac y Culhuacán, es decir, el 50% del recorrido total. Sin embargo, de Tezonco a Tláhuac hubo que esperar hasta fines de noviembre de 2015. El 19 de septiembre de 2017, un terremoto magnitud 7.1 grados Richter, con epicentro en Puebla, azotó la Ciudad de México y algunos estados aledaños, como consecuencia, el Sistema de Transporte Colectivo (STC) se vio obligado a suspender el servicio entre las estaciones Tláhuac y Culhuacán​ (principalmente por el descarrilamiento menor de un tren en la interestación Nopalera-Zapotitlán, sin que hubiera personas lesionadas​ y una falla del suministro eléctrico) en tanto se evaluaba el estado de las instalaciones.

Algunas horas más tarde, se reportó que el tren ya había sido reencausado, pero el servicio seguía suspendido en el tramo elevado. ​ El 20 de septiembre del mismo año, el STC, mediante su cuenta oficial en Twitter, informó que el servicio de la línea 12 sería hasta la estación Periférico Oriente, mientras continuaban evaluando el estado del tramo suspendido, y se asignaban 50 unidades del sistema M1 para dar servicio a los usuarios en el tramo suspendido.

El lunes 3 de mayo de 2021, alrededor de las 22:20 horas, una viga metálica que sostiene el cajón de vías entre las estaciones Olivos y Tezonco se venció por la mitad y colapsó sobre la avenida Tláhuac, junto con un tren que circulaba en ese momento, ocasionando el descarrilamiento y caída de dos vagones, los cuales fueron llevados a los talleres de Tláhuac. Algunos automóviles y transeúntes quedaron atrapados entre el colapso. ​ El suceso tuvo como consecuencia preliminar un estimado de 25 fallecidos y 80 heridos.

El accidente, que tiene más un aspecto de incidente, porque muestra negligencia, provocó un nuevo cierre de operaciones en la línea 12, esta vez en la totalidad del recorrido, además de severas congestiones viales sobre avenida Tláhuac, la cual fue cerrada al paso de vehículos en la zona, en tanto se retiran los escombros y se realizan los peritajes correspondientes. Esta es la tercera vez que el servicio es suspendido y es la primera en la que la suspensión es en todas las estaciones, es decir, de Mixcoac a Tláhuac y viceversa.

Esta historia es preocupante, por decir lo menos, muestra que los materiales, los procesos, las decisiones y el manejo de recursos ha sido cuestionable, porque el incidente reciente es una muestra de una obra que presenta muchas fallas estructurales no corregidas adecuadamente, mismas que llevaron a cifras gratuitas de muertos y heridos, la razón de llamarles gratuitas es porque pudieron ser evitadas esas desgracias, máxime si se tuvieron antecedentes de irregularidades que son a todas luces inaceptables.

Pensar en responsabilidades conduce a autoridades, técnicos, especialistas, empresarios y quizás otros individuos responsables, como sindicalistas. El STC fue inaugurado en 1969. El metro tiene problemas relacionados con el mantenimiento, que depende del monto que se paga por boleto, que es de $5.00 (cinco pesos), una cantidad muy baja en comparación con los sistemas semejantes de otros países. En China 6 pesos, Nueva York, Estados Unidos 30 pesos, Washington, D.C, capital norteamericana, 23.92 pesos, San Francisco, EUA, 20.30 pesos, Londres, capital tanto de Inglaterra, como de Reino Unido, 80 pesos, Francia, 28.50 pesos, Japón, 25.40 pesos, Rusia, 10.43 pesos, Brasil, 13.10 pesos, Argentina, 10.15 pesos, Colombia 8.25 pesos, Portugal 18.85 pesos.

Esto muestra que es necesario un alza al precio, que sin subsidio gubernamental sería de 23 pesos, pero con 10 pesos por boleto sería más apropiado. El metro transporta a 5 millones de pasajeros diariamente, de lunes a viernes; 4.1 millones los sábados y los domingos 3.8 millones. Al año, realiza 1,419 millones de viajes. No obstante, lo bajo del precio del boleto, existen acusaciones de parte de trabajadores, en el sentido de que hay mucha corrupción y de que los mismos trabajadores se encargan de reparar los vagones, los trenes, las vías y las estaciones, eso ya es alarmante en sí mismo.

El metro de la Ciudad de México no es tan antiguo, pero ha resistido admirablemente los sismos de 1985, 1999 y 2017, por mencionar los más destacados, es una obra impresionante de tecnología francesa, ya que es una réplica casi exacta del metro de París, capital de Francia. Es un sistema de transporte que se inició con el incremento exponencial de la población en la Ciudad de México, que inició con el aumento de la esperanza de vida al nacer y se incrementó con el aumento de nacimientos y la migración del campo a la ciudad, lo ocurrido hace unos días muestra la polémica y el peligro que representan decisiones mal tomadas y el deseo de indicar que todo lo malo, viene del pasado, no es así necesariamente.


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Acerca del autor: Omar Barragán Fernández es profesor-investigador de tiempo completo en la Universidad Politécnica Metropolitana de Hidalgo.

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