LA PANDEMIA LLAMADA COVID 19, Y LA CRISIS ECONÓMICA EN TORNO A SU MAL MANEJO.

By Carlos Sánchez

Correo: carlos.sanchez@politicaladvisorsapc.com


De acuerdo con la información proporcionada por la Secretaria de Salud Federal el primer fallecimiento por COVID 19 en México, se registró el 18 de marzo de 2020, y a partir de este momento se ha presentado un incremento gradual, exponencial y que parece estar lejos de ser controlado. El gobierno mexicano al momento de que el virus se hace presente en territorio mexicano llevó a cabo un manejo pasivo, hasta cierto punto irresponsable, pues decidió implementar medidas laxas, que está demostrado fueron ineficientes. El gobierno mexicano posee información de primera mano, contaba con información que había sido recabada en países que estaban siendo azotados por dicha pandemia, lo cual le habría permitido actuar con mayor eficacia y pertinencia. Información que no fue analizada, interpretada y usada para nuestra causa, lo que nos tiene hoy día con todos los indicadores macro y microeconómicos en un estatus desalentador.

“Para la segunda mitad del año, la expectativa de CI Banco es que el PIB se contraiga 8.5% en el tercer trimestre y 4.6% en el cuarto, con lo que su estimado para todo el 2020 es de una caída de 8.0 por ciento. Para CI Banco, si bien el Producto Interno Bruto (PIB) inició el 2020 de forma débil, con una caída de 2.4%, el verdadero golpe económico derivado de la pandemia de Covid-19 será entre abril y junio.

En un documento realizado por la dirección de análisis económico y bursátil del banco, destaca que la caída registrada en el primer trimestre del 2020 aún no refleja, más que de forma parcial, los efectos de la pandemia del Covid19, sobre todo porque las medidas de aislamiento y de cierre de la actividad económica en gran parte de la economía, empezaron en los últimos días de marzo.

Añade que el daño visto entre enero y marzo en el PIB, no es nada comparado con el que tendrá lugar en el segundo trimestre.

Añade que el impacto económico en México por el confinamiento de la población para atajar la propagación del brote, será peor a lo visto en las crisis de 1994 y 2009, y que es casi seguro que será mucho peor en el segundo trimestre, una vez que se refleje el bloque completo de actividades en abril y mayo. “Las perturbaciones probablemente se extenderán también hasta junio, al menos en la mayoría de los servicios”.[1]

Desempleo, creciente desigualdad, y la generación de mayor pobreza entre los habitantes de México son algunos de los resultados del manejo inapropiado de la contingencia sanitaria surgida por el virus de COVID 19.

Es oportuno traer a colación información presentada por el Coneval, respecto al pronóstico que se vislumbra en el escenario de esta pandemia, y que nos tiene contra la pared.

“Por COVID-19, Coneval estima para segundo trimestre de 2020 que el 45.8% de la población tendrá un salario inferior al costo de la canasta básica. El impacto económico del COVID-19 en México podría aumentar la pobreza por ingresos entre 7.2 y 7.9%. Esto significa que entre 8.9 y 9.8 millones de personas se sumarán a la población con recursos insuficientes para adquirir una canasta alimentaria, bienes y servicios básicos.

De acuerdo con el análisis ‘La política social en el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV-2’, realizado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), para el segundo trimestre de 2020 el porcentaje de la población con un salario inferior al costo de la canasta básica aumentará de 37.3 al 45.8%.

El número total de personas en situación de pobreza extrema por ingresos, es decir, que su ingreso es insuficiente para adquirir la canasta alimentaria en dicho periodo de tiempo se incrementaría entre 4.9 y 8.5%, equivalente a entre 6.1 y 10.7 millones de personas.”[2]

Si nos referimos a la parte laboral, el panorama de igual forma es desalentador, “México perdió 1 millón 30 mil 366 empleos registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) durante marzo, abril y mayo, refieren datos del instituto dados a conocer[3].

El panorama es bastante abrumador, una crisis sanitaria que no da tregua, y un gobierno federal principalmente, que no logra encontrar el mecanismo que le permita aplanar la curva de contagios, y con ello empezar a dar esperanzas de una pronta reactivación de las actividades económicas, sociales y culturales en México.

Desde luego la responsabilidad no es únicamente del gobierno federal, sino que es una labor compartida con los gobiernos de los estados, pero es el gobierno federal quién marca la pauta sobre la estrategia a seguir en este caso en particular.

Sin duda, la estrategia fue errada, fue ineficiente, y con consecuencias económicas devastadoras, que están golpeando a los sectores más desprotegidos de la sociedad mexicana, sectores que el presidente de la república en turno, prometió defender y proteger durante su mandato, exponiendo que trabajaría para crear condiciones más justas para el pleno desarrollo de todos los mexicanos. Saldando con ello la deuda histórica que tiene el estado mexicano con millones de compatriotas que han sido marginados, olvidados y privados de sus derechos más elementales. Hoy la realidad histórica, le pone una prueba de fuego al gobierno encabezado por el presidente de la república Andrés Manuel López Obrador. De sus decisiones, determinaciones y acciones de gobierno dependerá que pase a la historia como un gran presidente, o bien quedar en el intento.

Hoy más que nunca México necesita de una conducción prudente, responsable, con una estrategia, debidamente planeada, donde se tome a todos los sectores de la sociedad en consideración. En este momento México nos necesita a todos, el encono y la división no son los mejores remedios para nuestro padecimiento.

El análisis nos indica que se pudieron hacer mejor las cosas al inicio de la contingencia, aislando de forma inmediata a ese sector de la sociedad que llegaba a México desde el extranjero, mostrando una actitud más enérgica ante la sociedad que no atendía las indicaciones de quedarse en casa. Por ejemplo, se debieron desplegar las fuerzas armadas a lo largo y ancho del territorio nacional para hacer efectivo el confinamiento de los ciudadanos, y como bien se planteó en la estrategia inicial, sólo permitir que servicios vitales pudieran ofrecerse o mantenerse activos. A estas alturas la invitación de quedarse en casa para millones de mexicanos, ya resulta hasta ofensiva. Pues es quedarse en casa y morir de hambre, o salir a buscar el sustento aún con el altísimo riesgo de contagiarse de Covid 19.

Los pronósticos fallaron, resultado de un mal cálculo, y mala interpretación de la realidad mexicana, las autoridades de los tres órdenes de gobierno saben que gobiernan una sociedad que se resiste a respetar los ordenamientos legales, o bien las disposiciones emitidas por la autoridad. Y que por tanto, una simple invitación de confinamiento sería insuficiente para controlar a una sociedad que se ha caracterizado por su falta de responsabilidad y probidad en su actuar. Falto mano dura al inicio de la estrategia, hoy día, ya no se podría actuar con esa dureza, el pueblo ya no lo aguanta, ese sector de la sociedad que asumió con responsabilidad su labor de cuidarse, y cuidar a los suyos, y por ende a la sociedad misma.

Por lo que respecta a los apoyos económicos que el gobierno ha generado para que los ciudadanos puedan enfrentar la problemática que se configura por la pandemia, han sido insuficientes, no han llegado a todos los rincones del país, ni a todos los grupos de ciudadanos más vulnerables. Aquí la estrategia también ha quedado a deber. El afán de juzgar el trabajo de quienes actualmente conducen las riendas de nuestro país, no es más que con la pretensión de que nos vaya bien a todos, que le vaya bien a México.

El reto sigue estando sobre la mesa, es pertinente reforzar la estrategia, robustecer las acciones de gobierno que se han implementado para enfrentar tal contingencia. O de lo contrario debemos prepararnos para enfrentar un panorama realmente desolador, panorama para el que no estamos preparados, y que nos posicionaría en el camino de una recesión económica, y un inevitable retroceso social.


[1] Juárez Edgar. “Verdadero golpe económico para México por Covid-19 será entre abril y junio: CIBanco”. 2020. El economista. Consultado el 21 de junio de 2020 en: https://www.eleconomista.com.mx/economia/Verdadero-golpe-economico-para-Mexico-por-Covid-19-sera-entre-abril-y-junio-CIBanco-20200505-0084.html

[2] Animal Político. “COVID-19 dejará 9 millones más de pobres en México y volverá vulnerables a quienes no lo eran”. 2020. Consultado el 21 de junio de 2020 en: https://www.animalpolitico.com/2020/05/covid-19-pobreza-mexico-coneval/

[3] Expansión. “México pierde 1 millón de empleos en tres meses por Covid-19”. 2020. Consultado el 21 de junio de 2020 en: https://expansion.mx/economia/2020/06/12/mexico-pierde-1-millones-de-empleos-en-tres-meses


Acerca del autor: Carlos Sánchez es Abogado, Economista e Ingeniero; interesado en la divulgación de conocimiento objetivo, crítico y pertinente de los temas de actualidad.

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1 comentario

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  1. Marcos Ramírez julio 14, 2020 — 3:43 pm

    Excelente análisis de las consecuencias que nos ha dejado está pandemia en el país, y buen punto de vista objetivo respecto a la acción del gobierno

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