Por: Jorge Uriel Ávila Talavera, Frida Rebeca Lam Valdés y Jimena Emily Rivera González*


La economía de China actúa como uno de los principales motores del comercio internacional. Su participación en el PIB mundial asciende a alrededor de 18%, según el Fondo Monetario Internacional (FMI, 2023). La Organización Mundial del Comercio (OMC, 2021) ubica a China como el segundo mayor importador del mundo con aproximadamente 13% de las importaciones globales. Este fenómeno impulsa la demanda de materias primas, bienes intermedios y productos tecnológicos, y altera las dinámicas de producción en países desarrollados y en vías de desarrollo.

El crecimiento de la clase media china motiva un mayor consumo interno de bienes de alta tecnología y productos de consumo masivo. Este proceso beneficia a economías emergentes que exportan recursos naturales, como América Latina y África, aunque también produce riesgos por la dependencia de la demanda china.

En México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI, 2022) reporta importaciones de China por un valor de 101 mil millones de dólares, equivalentes a 18% del total de las compras externas del país. La Secretaría de Economía (2022) indica que China es el segundo proveedor más importante para México. El acceso a productos manufacturados de alta tecnología y bienes intermedios reduce costos de producción en sectores como el automotriz y el electrónico, pero también ejerce presión sobre las industrias nacionales que compiten con la escala de la industria.

La transición de China hacia un modelo de desarrollo con mayor énfasis en la innovación y el consumo interno sugiere una expansión de la demanda de bienes con valor agregado y productos más sofisticados. Este escenario ofrece oportunidades a naciones que fortalezcan sus capacidades productivas y diversifiquen sus exportaciones. Al mismo tiempo, la volatilidad de la economía china y sus cambios en políticas comerciales generan desafíos para quienes dependen en gran medida de su mercado. Un enfoque equilibrado y una estrategia de negociación que promueva la diversificación de mercados pueden mejorar la posición de los países exportadores y proteger sus industrias locales.


Con tu apoyo podremos crear más y mejor contenido ¡Ayúdanos a seguir creciendo!


FUENTES:


*Acerca de los autores: Estudiantes de la Licenciatura en Comunicación y Medios Digitales de la Universidad del Valle de México Campus Toluca.